18 May Manuel Álvarez Bravo. Del 7 de febrero al 11 de agosto, 2013

“Uno dispara a lo que le gusta y desde el ángulo que le gusta; es muy importante lo que puede percibirse fuera del asunto principal; el corte nunca es arbitrario, sino exacto. Me parece que todo es retratable, depende de cómo se le vea. Todo lo que se retrata se retrata por placer”.

– Manuel Álvarez Bravo (1902-2002)

 

La fotografía, inscrita en el campo de las artes visuales, se expresa con sus propios valores estéticos y es capaz de brindar al espectador otra imagen de su entorno.   Este es el caso de Manuel Álvarez Bravo, pionero de la fotografía contemporánea en México, quien a través de su lente se apodera de un fragmento del tiempo del hombre y su medio, capturando su alma para ofrecerles a cambio la eternidad de ese instante.

Manuel Álvarez Bravo expresa por medio de su fotografía el prototipo de la belleza mexicana presente en sus retratos y desnudos, cuyos rostros reflexivos comunican una conciencia de individualidad.   Diversos elementos que podríamos clasificar como “emblemáticos” -tales como el sarape, la ofrenda, el maguey, la caja mortuoria, entre otros-, conforman también sus composiciones y revelan las tradiciones que se encuentran implícitas en el modo de vivir de nuestro pueblo.   Por esta razón a Manuel Álvarez Bravo se le ha llamado el fotógrafo de lo mexicano.

La fuerza visual de su obra recae en el blanco y negro que, aunado a los tonos delicados de la luz difusa o bien de los contrastes violentos lumínicos, nos lleva en algunos casos a un ámbito mágico, en otros onírico y en la mayoría de las veces a un mundo poético lleno de la propia realidad.

Fomento Cultural Banamex, A.C., presenta 84 fotografías que representan las diferentes etapas artísticas de Manuel Álvarez Bravo, en las cuales se puede percibir su constante búsqueda de sintetizar los avances y el conocimiento de la fotografía internacional y su propósito consciente de revalorar lo mexicano.